LA CARRETERA DEL INFIERNO - NO LA LEAS O TENDRAS PESADILLAS
Maryland (Baltimore), 10:30 de la noche. La noche era muy fría, de hecho se podría decir que gélida, por las pequeñas volutas de humo que salían de la boca de Maria y formaban gracias al milagro de la condensación, pequeñas gotas de agua entorno a ésta. Su turno en la gasolinera estaba a punto de acabar y sólo tenía pensamientos para el pesado viaje de vuelta a casa una vez que recogiera a Tom de la casa de su madre. No debería haberle cambiado el turno a Sonia, ella siempre trabajaba de mañana y siempre tenía las tardes libres para ocuparse de Tom, además vivía lo suficientemente lejos de la ciudad como para embarcarse a altas horas de la noche en viajecitos nocturnos por parajes desiertos. Recordó entonces la cara de Sonia haciendo pucheros mientras le pedía el favor de que le cambiase el turno, su nuevo novio venía de Connecticut, New York, y sólo tenían esa noche para estar juntos a solas, pues la compañera de piso de Sonia se había ido a pasar el día con su madre. María sabía que ...